CENTRO OSHO URUGUAY

EL HOMBRE SEGUN GURDJIEFF

Gurdjieff nos ha dado una hermosa clasificación del hombre. Siempre que alguien le preguntaba sobre el hombre, el se detenía y decía: “No preguntes por el hombre. Primero dime qué número: ¿el hombre número uno?, ¿el hombre número dos?. ¿el hombre número tres?, ¿el hombre número cuatro? A qué hombre te refieres cuando dices “el hombre”?”
El estableció siete “hombres”. Y tenía razón. No puedes decir nada sobre el “hombre”, porque el “hombre” no existe. Uno es el hombre número uno, otros es el número dos, otro es el número tres. Estos tres primeros son fáciles de comprender porque todos tenemos algo de ellos.
El hombre que vive en su cuerpo es el hombre número uno, puedes encontrarlo en todas partes. Vive para el cuerpo, no come para sobrevivir, sino que sobrevive para comer. Ese es el hombre número uno.
El hombre número dos es el emocional, vive a través de sus emociones, siempre excitado o siempre deprimido, subiendo o bajando, a veces se siente muy bien, muy eufórico, y a veces está tan apagado como la muerte, a veces se ríe de todo corazón y a veces llora. Este tipo de hombre también se encuentra en todas partes. No necesitas ir muy lejos, puede estar dentro de ti.
El tercer tipo de hombre es el intelectual. Vive a través de su intelecto. Es solo una cabeza, no tiene cuerpo, no tiene corazón. Lo controla todo desde su mente. Lo manipula todo. Manipula su corazón y su cuerpo a través de su mente. Es el erudito, el hombre sabio, la memoria, la lógica, la filosofía. Es el hombre que controla al mundo entero.
Pero estos tres tipos de hombre están todos al mismo nivel, se los encuentra en todas partes. El tercer tipo existe más como hombre, el segundo tipo existe más como mujer, el primero existe como ambos. Y tú también eres esos tres tipos. No puedes encontrarlos totalmente puros, se encuentran mixtos, mezclados.
Si encuentras a alguien con los tris tipos separados, ese hombre pertenece al cuarto tipo, es el yogui, el místico. Ha separado su ser en los diferentes niveles. Cuando está en el cuerpo, está en el cuerpo, no permite que sus emociones interfieran con el cuerpo, ni que su cabeza lo controle. Cuando vive emocionalmente, no permite que su cabeza o su cuerpo interfieran. No es una mezcla. Puedes confiar en el. Este tipo de hombre es el que ha diferenciado su ser, que ha hecho trabajar a cada centro en la función que le es propia.
Gurdjieff decía que estos tres centros están entremezclados y que por eso estás tan confuso. En ti no hay claridad alguna. Todo es confusión y humo. De modo que lo primero que Gurdjieff hacía era hacer funcionar adecuadamente cada centro. Te será raro encontrar a este tipo de hombre, pero todavía existen.
El quinto tipo es aún más escaso. El quinto hombre es conciente de ello. Es conciente de todo: de los tres diferentes centros y del esfuerzo del cuarto por hacerlos operar según sus respectivas funciones. El quinto se convierte en el observador, en el testigo. Es muy raro encontrar un hombre de la quinta categoría.
El sexto tipo de hombre, es muy, muy raro. Es aquel que no solo es conciente, sino que se ha centrado, aquel que ha obtenido su centro. El quinto tipo de hombre observa, el sexto observa desde un centro eterno. Su llama interna arde siempre.
El séptimo tipo de hombre es el misterio absoluto. Extraordinariamente ordinario. Simple pero tan misterioso como es posible. Un Jesús, un Buda, un Lao Tse, son hombres del séptimo tipo. Pero sobre ellos nada puede decirse. Son la cumbre más elevada indefinible e incognoscible a través del intelecto. Su ser es el más grande diamante del mundo. OSHO
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